domingo, 13 de junio de 2010

cadáver exquisito

Todos los sueños son mensajes,sí, de la voz profunda, últimamente me contestan preguntas. Sé que no hay duda en si seguir insistiendo en la sombra o correr detrás de la lluvia, porque los árboles son aquí prehistóricos. Está el gusto por el cuerpo. No hay mayor felicidad , es volver a casa despues de la intensidad de un cuerpo sobre las piedras redondas y sueltas al nacer, al sentir el sentir imaginado , no puede ser de otro modo. En la vida se escapa. Y qué ganas de amarlo, suelto sus ojos ahora que aún el suelo está mojado como el caballo en el mar, la boca en el vaso, la mano en tu axila, el símbolo pegado en la pared. Como los gatos subía con los brazos y los pies, para sostenerse en la verticalidad otro espacio que ignoramos, que es a lo que hemos venido pero vivimos apasionadamente la llegada a nuestra propia presencia.

1 comentario:

caminante dijo...

Vivimos apasionadamente la llagada a nuestra propia presencia, aunque, a veces, no somos conscientes de ella.
Peo, mientras podamos soñar, soñemos y esperemos los mensajes.
Un beso, Juli