viernes, 13 de noviembre de 2009

Dedos en dos



La noche es una excusa para caminar por los ojos.


Cada vez que le pido la hora cierra las pestañas azules y gime gritos incesantes de nervios rocosos.


Nadie nos ve, ni nadie nos supo reconocer como posibles seres existentes.





Al igual que la Selva


, como la ausencia de la certeza indisoluble, el sopor incierto de sus pezones me atragantan la siesta mientras pienso que no existo.


La canción me suena en las médulas secretas.





Risa





para no cesar de vibrar


el vacio que nos habita





Risa





rebota


la música


en los huecos


de las pieles universo.

Imagen: Pina Bauch. Cafe Müller

3 comentarios:

caminante dijo...

Sin palabras Juli.
Me admiras, me sorprendes cada vez.
Un beso

nina dijo...

Increíblemente hermoso, como siempre :D
¿Cómo estás?

Atenea Kamet dijo...

Buenas mi querida Literaria, hace mucho que no sé de usted. Muy lindo su poema de "Dedos en dos". Muy romántico, muy sentido y sensual.
La invito a pasar por mi blog, que hay algo para usted.
Besos